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Entre nubes de algodón y cantos de Gloria Destacado

El Coro Universitario Fray Luis de León brindó junto con el grupo vocal B-Tenors un concierto en la Parroquia Nôtre Dame de la Bonne-Nouvelle (París). Una corista, Mercedes Galán, nos hace partícipe a todos de esta experiencia. Os ofrecemos su testimonio a continuación

 

Ringggggg!!!! Entre las 3 y 3:30 h de la mañana van sonando cada uno de nuestros despertadores.

Después de meses de ensayos intensos envueltos de una inmensa ilusión, por fin llegó el día. Todos íbamos con la misma misión: elevar nuestras voces hacia lo alto y envolver a París de cantos de Gloria. Nos invitaron desde hace meses y ya llegó el momento.

Llegamos a Madrid y embarcamos con los pies en el suelo y el alma en el cielo. Despegó el avión y enseguida llegamos. Nuestros rostros irradiaban energía, alegría, emoción, nerviosismo… Comienza la aventura. Llegamos al Vintage Hostel Gare du Nord Rue de Dunkerque donde dejamos nuestras maletas.

Desde ese mismo momento no paramos de caminar, pero, también aprovechábamos cualquier momento para ensayar. Visitamos diferentes sitios y entre ellos la La Madeleine y el Arco de Triunfo.

Por la mañana del día siguiente celebramos Misa de 10:30 en la Paraisse Notre Dame de la Bonne-Nouvelle y durante la misma cantamos algunas canciones de nuestro repertorio. La verdad es que resultó emocionante ya que durante la celebración, también nos acompañó el órgano.

Como el concierto iba a ser en esa misma parroquia, después de Misa ensayamos a tope junto con Carmen, la arpista que nos acompañó en el concierto. A las 15:30 h descansamos. Los nervios comenzaban a estar a flor de piel pero nuestra admirable Directora, estuvo animándonos en todo momento con esa bondad y profundidad que tanto la caracteriza. Comienza el concierto y a cada minuto las melodías se iban convirtiendo en cantos de Gloria que poco a poco se elevaban al Cielo donde los ángeles, seguramente, también disfrutaron mucho de nuestro repertorio.

El concierto fue un verdadero oratorio donde recorrimos todas las etapas de la Vida de la Virgen; desde la Anunciación, Encarnación, encuentro con Simeón, Condena de Jesús, Via Crucis, Muerte y Resurrección, hasta la Ascensión. Las piezas que componen el repertorio son de diferentes épocas y de distintos niveles de dificultad debido al número de voces y a las disonancias que se perciben en alguna de ellas, que lo hacen más espectacular e impresionante. Fue tanto lo que gustó, que al terminarlo, tuvimos que salir otra vez porque la gente, emocionada, nos pedía cantar más.

Después del concierto, para liberar tensión, nos desfogamos cantando otra temática ajena al concierto y fuimos a dar una vueltilla por París y a cenar algo. Después regresamos al hotel con ganas de descansar.

Al día siguiente visitamos el Louvre por fuera y por dentro. Después, empezó un poco a llover, pero a estas alturas ni la lluvia nos amedrentaba y seguimos caminando porque queríamos ver todo lo que pudiéramos ver. A continuación fuimos a ver la Catedral de Nôtre Dame. Por la tarde noche, fuimos a ver la Torre Eiffel. Algunos subieron a la Torre mientras otros buscaban un sitio donde pasar ese tiempo para no tener que congelarse. Se nos hizo enseguida de noche; así que otra vez a coger metros para ir de nuevo al hotel, cenar algo y descansar para seguir saboreando todo lo bueno del viaje. Después de haber dormido a pierna suelta, llega el último día del viaje.

Visitamos el Sacre Coeur, el barrio de los pintores y el Moulin Rouge.

Habiendo aprovechado hasta el último minuto del viaje, éste ya llega a su fin. Después de ver el Moulin Rouge, compramos comida y nos fuimos al hotel a comer, ya que seguía lloviendo. Sentíamos que los ángeles lloraban por nuestra partida y a la vez se sentían agradecidos por llegar a esta ciudad con entusiasmo e ilusión. Una vez terminados de comer, ya se iba notando el cansancio y el bajón. Me atrevo a decir que empezábamos a sentir una cierta nostalgia como preludio de una partida inminente que se acercaba por momentos.

El caso es que con pereza en el cuerpo y agradecimiento en el alma, cogimos nuestras maletas y en procesión exprés recorríamos las calles de París hacia nuestro último metro dejando atrás una melodía que nunca acaba encerrada en una ciudad de muchos secretos.

Ya, para terminar, en nombre de todo el Coro, doy mis más entrañables agradecimientos a Saray Prados, nuestra querida Directora; a Sergio Ortega, nuestro guía; y a Goyo, el autor de la pieza Stabat Mater. Personalmente, también doy gracias al Coro por hacer de este viaje una experiencia inolvidable.

  

París del 25 al 28 de Febrero de 2017

 

 

París del 25 al 28 de Febrero de 2017

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